El amor es ese sentimiento que calma tu vida, y cada dia la hace mas alegre. Eso es lo que tu me das, y es lo que yo quiero darte para siempre..
Conmigo...
Esquivamos los cielos claros, pero dejamos los nublados en la habitación. Y andamos gran parte de los días sin soles, por el temor a las tormentas. El miedo no es para el amor, ni mucho menos, para los amantes náufragos. Hay una idea instaurada de cómo se debe amar, en una sociedad que desquiere, pero pretende enseñar. Somos momentáneos e irrepetibles, tanto como esos rostros que súbitamente encontramos, o nos desencuentran. Y seguimos apostando a las esperas, antes de que el supuesto error, nos sume al desencanto. Olvidando que el riesgo, es parte del intento. No te quedes con ganas. Quédate conmigo.
El momento mas solitario en la vida de alguien
es cuando esta viendo como su mundo se desmorona,
y lo único que puede hacer es mirar fijamente.
“…Creí que voltearía y pondría fin a nuestra relación de algún modo (…) entonces avanzo y desapareció de mi vida para siempre (…) llore como un niño porque me había abandonado sin tener el mas mínimo detalle hacia mí, eso me partió el corazón. Después de todo lo vivido ni siquiera me miro (…) al final la vida se convierte en un acto de renuncia, pero lo que causa un mayor dolor es no tener la oportunidad de despedirse. …Me habría gustado decir: se acabo, es todo, hemos sobrevivido y gracias por haberme salvado la vida; te quiero y siempre te llevare dentro de mi.”
A veces cuando las cosas están yendo realmente mal o se se están encaminando a esa dirección voy a visitar los recuerdos del pasado, escucho música de esa época, miro viejas fotos, sonrió y recuerdo a ver vivido aquello y mucho mas, y me recuerdo a mi misma quien soy, y sigo disfrutando del poder estar aquí.
Cuántas veces dijo María soñé compartir con vos este mar y este cielo. Después de un tiempo, agregó: -A veces me parece como si esta escena la hubiéramos vivido siempre juntos. Cuando vi aquella mujer solitaria de tu ventana, sentí que eras como yo y que también buscabas ciegamente a alguien, una especie de interlocutor mudo. Desde aquel día pensé constantemente en vos, te soñé muchas veces acá, en este mismo lugar donde he pasado tantas horas de mi vida. Un día hasta pensé en buscarte y confesártelo. Pero tuve miedo de equivocarme, como me había equivocado una vez, y esperé que de algún modo fueras vos el que me buscara. Pero yo te ayudaba intensamente, te llamaba cada noche y llegue a estar tan segura de encontrarte que cuando sucedió, al pie de aquel absurdo ascensor, quedé paralizada de miedo y no pude decir nada más que una torpeza. Y cuando huiste, dolorido por lo que creías una equivocación, yo corrí detrás como una loca. Después vinieron aquellos instantes de la Plaza San Martín, en que creías necesario explicarme cosas, mientras yo trataba de desorientarte, vacilando entre la ansiedad de perderte para siempre y el temor de hacerte mal. Trataba de desanimarte, sin embargo, de hacerte pensar que no entendía tus medias palabras, tu mensaje cifrado.Esta es mi última carta, ya todas las demás han sido echadas. Desde el mismo instante en el que decidiste salir de mis sueños y plantarte frente a mí diciendo Yo soy y estoy aquí para ti yo supe cuál sería el camino que tomaría mi historia - Aquí estoy, y también estoy solo para ti
Porque hay silencios que duelen, miradas que lo dicen todo, y palabras que no dicen nada. Porque a veces, cerramos los ojos y no aceptamos la realidad. Porque queremos que el tiempo se detenga justo en ese momento, y otras veces queremos que desaparezca. Porque no hay amor sin amor. Porque queremos que nuestras historias se parezcan a los cuentos, queremos finales felices que no existen. Porque creemos que los cambios existen, y pocas veces son verdaderos. Porque esperamos que sean sinceros con nosotros, y terminamos siendo ilusos.